martes, 10 de marzo de 2009

lunes, 9 de marzo de 2009

Dibujos 3D de Julian Beever






Aquí algunas de los tantos dibujos de este artistazo Julian Beever, que lleva años pintando imágenes sobre el suelo. El efecto está conseguido únicamente para un punto de vista. Desde cualquier otro ángulo, la imagen se ve totalmente deformada. ¡Es impresionante a lo que puede llegar la capacidad del ser humano! ¿Ustedes que piensan? A continuación un video de este artista en una de sus obras.

El neoimpresionismo

Retrato de Felix Feneon sobre un fonde de figuras, fondos y formas, Paul Signac 1890

El neoimpresionismo también es conocido con el nombre de divisionismo y puntillismo. En realidad se trata de un impresionismo radical, en cierta manera disidente, que lleva a las últimas consecuencias las teorías científicas sobre el color y la luz de Michel Eugène Chevreul. Sin embargo, sus cuadros se diferencian netamente del impresionismo clásico. Vuelve a cobrar importancia el dibujo, que se había abandonado a favor de las manchas de color. Las figuras se hacen geométricas. No se mezclan los colores ni en la paleta ni en el cuadro, sino que se aplican unos junto a otros con pinceladas muy cortas: puntos. Sólo usan los colores primarios y el ojo debe hacer la mezcla. El impresionismo se hace consciente de su técnica. Además, estaba siendo aceptado como un nuevo academicismo. Exponen en el Salón de los Independientes, rechazados por la exposición oficial.

Los puntillistas vuelven al estudio, ya que sus cuadros requieren una larga elaboración, en ocasiones muy compleja, que no se puede hace en un momento. La obra resultante suele pecar de rigidez y artificialidad. Los temas continúan siendo los típicos del impresionismo, incluso se hace más hincapié en el tiempo de ocio burgués. Como la técnica no permite la espontaneidad, el divisionismo lo practicaron pocos pintores, aunque muchos se interesaron por él.


sábado, 7 de marzo de 2009


Atormentado genio del color

"La noche estrellada" fue pintada por Van Gogh desde su ventana mientras estaba internado en el asilo psiquiátrico de Saint-Rémy, Francia, en junio de 1889, trece meses antes de suicidarse a la edad de treinta y siete años.

El cuadro, que pertenece al movimiento post-impresionista, está pintado al óleo y mide 72 x 79 cm. Este se divide en dos partes. Arriba vemos un cielo nocturno lleno de nubes que remolinean entre brillantes estrellas observadas por una luna creciente. Y abajo se aprecia el pequeño y quieto pueblo de Arles, donde el contorno de los edificios están pintados con gruesos trazos de tonos oscuros, al igual que el de los ondulados cerros que se ven en el horizonte.
Los colores verdes y azules predominan en esta obra, cuyas vigorosas pinceladas están entre las más personales en la historia de la pintura.

A Van Gogh le atraía especialmente la noche, cuando la luz de la luna y las estrellas parece ser capaz de despertar la naturaleza adormecida e inmóvil. En su obra, la naturaleza lo envuelve todo, dejando al ser humano pequeño e indefenso, abrumado ante una fuerza tan gradiosa, imposible de controlar. La pintura, aunque misteriosa, no deja de ser fascinante. Si tienen la oportunidad de viajar a New York, no olviden visitar el Museo de Arte Moderno (MoMa) y podrán apreciar la obra "en vivo".

jueves, 5 de marzo de 2009

Kandinsky y el inicio de la abstracción



¿Te ha pasado alguna vez, que ves una obra de arte a la cual no le encuentras el sentido?

Quizá esto es así porque estás viendo una obra abstracta, la cual no contiene ninguna figura reconocible. Entonces, ¿a quién se le ocurrió la idea de pintar así? Tenemos que ir a la década de 1920, durante la cual el artista ruso Wassily Kandinsky comenzó el movimiento del arte abstracto. El quería representar en sus obras algo totalmente diferente de lo que se había pintado hasta entonces. Ahí les pongo un ejemplo de una de sus composiciones, titulada Amarillo, rojo, azul, pintada en 1925.
La intención de Kandinsky en su trabajo abstracto era poder plasmar el sentimiento y dejar impresiones o estímulos en el espectador e incitar estados de ánimo. Kandinsky buscaba con sus pinturas suscitar emociones en el observador de la misma manera que la música logra evocar diferentes estados de ánimo en quienes la escuchan. De modo que según su teoría, las líneas, colores, círculos, formas curvas y rectas, que son tan recurrentes en sus cuadros, transmiten diferentes sensaciones en quien las ve. Por lo menos esta era la intención de Kandinsky, y de otros artistas abstractos. Por ejemplo, el punto y la línea, por su tamaño, color, y según se distribuyan en el cuadro, denotan diferentes significados. Los círculos pequeños denotan menos pesadez que los grandes. Las líneas curvas, finas abajo y gruesas arriba significan la libertad. Los colores fríos, como el azul y el violeta dan la sensación de ligereza, mientras que los cálidos, como el amarillo, dan la sensación de pesadez. Definitivamente no podemos trazar una historia en un cuadro abstracto, pues la intención es crear una obra que evoque sensaciones, no que nos cuente una historia o que contenga un tema específico.

Hay quienes disfrutan del arte abstracto precisamente por esto, y hay quiénes no le encuentran el sentido como obra de arte. Y tú, ¿qué piensas de todo esto?